Anales de la Sociedad Rural Argentina, 1946

 

La clase rural, sin distinción de categorías, unida en lo que tiene de común, debe organizarse para encarar con criterio sano la lucha por sus reivindicaciones, para no dejarse imponer la ley por burócratas que, defendiendo sus propias e injustificadas remuneraciones, y al amparo del desconocimiento de los intereses agrarios, hacen prevalecer las conveniencias políticas de la ciudad sobre las que verdaderamente son la esencia de la vida campesina.

(*) Colaboración Facundo Pan

El fragmento pertenece a Mario Rapoport y pueden encontrarlo en el libro: Historia económica, política y social de la Argentina (1880-2003), Buenos Aires, Emecé, 2007.

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